La Carrera y el Desarrollo de su InfraEstructura

Por: Ricardo y Doralba Gamboa / Edison Sepúlveda

Por otra parte se hicieron los primeros trazos para la carretera que comunicaría a La Carrera con la cabecera municipal y B/manga. Se dio comienzo a este nuevo proyecto por medio de las gestiones hechas ante el departamento y el empeño de la gente que emprendió la tarea con las mismas herramientas con que cultivaban sus huertas. En estas duras faenas los lugareños se animaban con la esperanza de tener la carretera para su pueblo y se fortalecían con un buen “guandolo” (guarapo de panela y si estaba fuerte mucho mejor), que no podía faltar para mitigar la sed. Y claro, las mujeres no se quedaban atrás, ellas hacían su aporte preparando, en el mismo lugar de trabajo, un ajiaco bien “trancao” para que a sus hombres las fuerzas no les fueran a faltar. Todo aquello se convirtió en una fiesta laboriosa de toda la comunidad que semana tras semana, se encontraban para la obra, como si esto fuera ya parte de un ritual.

Fueron pasando los años de trabajo, pero avanzaban muy lentamente. Cuentan los testigos y protagonistas que por ahí cada 2 años venían algunas máquinas (buldócer y compresor) para agilizar el trabajo pero el terreno rocoso y escarpado impedía el éxito en la obra.
Afortunadamente llega a Cáchira el Reverendo Padre INDALECIO CAMACHO A, con espíritu de servicio, entrega y generosidad quien al ver en la situación en que se encontraba el corregimiento de La Carrera, decide gestionar, aprovechando sus amigos en caminos vecinales, y se logra la consecución de la maquinaria hasta culminar la obra.  De esta manera se lograba que a finales de 1980 otro proyecto llegara a feliz término.
Ahora los carreranos contaban con una nueva herramienta para mejorar su calidad de vida. Se fortalecieron entonces los proyectos pecuarios y empezaron a transportar la leche para venderla en Bucaramanga. Aparecieron poco a poco los primeros comerciantes. Para ellos todo fue más cómodo, pues ya no serían sus espaldas ni los lomos de las mulas quienes transportarían desde Los Mangos, los víveres y productos que posteriormente venderían y para el resto de la comunidad una ventaja pues conseguían más fácilmente lo necesario para el hogar y sin exagerar, seguro que para muchos, el hecho de tener la carretera, era abrigar la esperanza de poder al fin conocer la ciudad. 
Además don Severo Arias compra el primer camión (lechera)conducido por el señor Faustino Niño que todos los días salía a las 9:00 de la mañana con destino de Bucaramanga.
El Padre Indalecio aunque sólo visitaba el pueblito cada mes para la santa misa, se apropió de la restauración del templo que consistió en cambiarle todo el techo(1983). De nuevo con la pujanza de sus habitantes, se emprendía otra obra más, con José del Carmen Gamboa Martínez como presidente de la junta de acción comunal , Rosendo Guerrero como maestro de la obra y otros lideres y benefactores como Tomás Guerrero, José Agustín celis, Leonardo Tarazona, Carlos Julio Ortega, Félix y Jacobo Acero entre otros.
Poco a poco el pueblo empezó a progresar y además fueron arribando personajes que con su servicio y entrega se ganarían el respeto y el cariño de la su gente. Llegó el primer promotor de salud: Don Lucio Carrillo persona agradable y de buen sentido del humor, al poco tiempo también aparece por estas tierras el señor Heriberto Hernández Ortega, él era el odontólogo y boticario del Corregimiento y todos sus alrededores incluyendo el corregimiento de La Villa del Socorro (Santander del Sur). Además se le recuerda como un hombre colaborador con la comunidad y emprendedor en el desarrollo del pueblo.
En el año 1990 una cancha en concreto, siendo inaugurada el 5 de noviembre con motivo de la fiesta de Ordenación Sacerdotal del primer sacerdote hijo de esta tierra Padre Eliseo Villamizar Gamboa.
En el año 1992 por gestión de Don Chepe (José Gamboa) y con ayuda de don  Ignacio Buitrago  y don Cesar Duarte  fue posible instalar el SAI de TELECOM, atendido muy amablemente por Cecilia Gamboa Moreno Aunque en la actualidad este servicio ha perdido vigencia, en su momento y por muchos años, fue de gran beneficio para la población y el casco urbano que para la fecha contaba con 48 viviendas.
El 5 de octubre del mismo año nuevamente es bendecida nuestra región con la ordenación sacerdotal del Padre José Vicente Tarazona Celis.

Gracias a las diferentes administraciones de aquellos años, las cuales fueron elegidas por elección popular, se logró continuar con el progreso en cuanto infraestructura del poblado como fue, pavimentación de calles, la construcción del parque, y la creación del centro  Educativo Rural 1995. En el año 1997 se construye la infraestructura para la secundaria en lote donado por  Chepe Gamboa. 

Con la colaboración del Padre Ciro Villamizar, párroco de Cáchira, y otros lideres se crea la "Parroquia San Pedro Y san Pablo" en el año1999 y cada uno de los seis párrocos hasta el momento han dejado su huella espiritual, cultual y material en nuestro pueblo.

Actualmente el corregimiento cuenta con 9 veredas y 8 sedes educativas con los docentes en propiedad y el servicio de computadores para educar.
El corregimiento tiene una urbanización nueva del programa de  viviendas de interés social cofinanciado con la administración  municipal y el banco Agrario. La mayoría de sus veredas posee el servicio de energía eléctrica  lo cual ha sido de gran apoyo para el mejoramiento de la calidad de vida de sus  1800  habitantes, aproximadamente.
Desde sus inicios hasta hoy, la gente del pueblo trabaja fuertemente por el desarrollo del campo. En la parte agrícola el fique como base principal de la  economía de ese entonces y hasta hace unos 15 años; en la actualidad sobre salen cultivos como la curuba, siendo pionero en la comercialización con Bucaramanga; además otros cultivos importantes en la economía de la región como: café, el frijol, arveja, maíz, caña de azúcar, lulo, tomate de árbol, mora y en la parte pecuaria  el  mejoramiento genético en razas de ganado, crianza de ovejos y cabras para la comercialización y sustento de las familias.
No podemos olvidarnos de la gran riqueza natural que el pueblo tiene en lo más encumbrado de su territorio. Se trata de un hermoso y extenso paramo en el que “viven” (realmente viven como si fueran seres con vida propia) unas maravillosas lagunas en cuyas aguas cristalinas y montañas que las circundan, hormiguea y abunda la vida silvestre y como hilos de plata que se desprenden de ellas se van formando arroyos que en su camino van permitiendo el progreso y vida para las fincas que surten con sus productos a propios y citadinos.
Esto y mucho más es el corregimiento de La Carrera. Siempre se recordarán con gratitud y serán motivo de orgullo, todos aquellos abuelos (patriarcas) que soñaron y trabajaron por construirlo; poco nos afecta que por los abrigos que usaban para hacerle frente al frío (sus ruanas), nos hayamos ganado el apodo de “los ruanimoros”.
A Dios y a las generaciones pasadas… nuestra sincera gratitud;  a las generaciones presentes y a las venideras… la invitación para conservar y potenciar la riqueza natural y cultural con que se cuenta en este bello corregimiento de Cáchira en el Norte de Santander.